UA-59380545-1 TRAILRUNNING-DE MADRID A LA META: SEGUIMOS APRENDIENDO DEL TRAILRUNNING: PETADA A INICIO DE LA TEMPORADA 2016 EN EL IV DESAFIO TRAIL LA CAPITANA

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sábado, 6 de febrero de 2016

SEGUIMOS APRENDIENDO DEL TRAILRUNNING: PETADA A INICIO DE LA TEMPORADA 2016 EN EL IV DESAFIO TRAIL LA CAPITANA



Cuesta realizar una entrada de blog sobre tu vivencia en una carrera de trailrunning cuando han pasado ya casi dos semanas desde que la corriste  y más cuando estas preparándote para otra. Sin embargo también es positivo analizar tu participación cuando ya ha pasado la euforia en unos casos y decepción en otros, porque el tiempo de por medio hace que se vean las cosas con una mayor objetividad.

Además, escribir esta entrada en estos momentos me hace distraer mi mente en otra cosa que no sean  los 51 km y 2.000 metros positivos (para los que creo que es un poco pronto) que me voy a cascar mañana en Álora Trail Sierra de Aguas.

PERFIL ÁLORA TRAIL SIERRA DE AGUAS


Hace un tiempo que me hice amiga de Juan Montes a través de ese medio virtual que muchos utilizamos para compartir nuestras vivencias del trailrunning que nos tiene tan enganchados: Facebook

Juan pertenece al Club de Atletismo Rincón de la Victoria, que como comenté en mientrada de blog de la semana pasada, es el club encargado de la gran organización de este trail que se ubica en la mismísima ciudad de Málaga.



Antes de que me viniera a vivir a Marbella, Juan ya me empezó a picar para que me animara a participar en esta carrera.  

Cuando decidimos venirnos a vivir aquí, contacté con Juan para indicarle que estaría encantada de participar en el IV Desafío Trail la Capitana. Tuve el privilegio de ser invitada a la inscripción por la organización (que conste que solo me invitaron a mi, Ivan se pagó su dorsal, que no están las cosas para los organizadores para invitar a todo quisqui y se entiende perfectamente) y que desde aquí les agradezco con todo el cariño.

Al ser el trail en enero y teniendo también previsto participar en Álora Trail a las dos semanas, el plan enfocaba esta carrera como entrenamiento (decía exactamente “disfrutar y hacer el mejor entrenamiento del mes”).

No tenía ni la menor idea de cómo eran los recorridos (tecnicidad o dureza), pensaba que iban a ser 1.000 metros de desnivel positivo (1.350 aproximadamente salieron en mi track de movescount). Además era la primera vez que corría por monte cerca del mar, con intensidad y con calor desde hacía ya un tiempo.

Con todo esto sólo quiero incidir en que no fue de esas veces en las que te vas preparando una competición con carácter previo a modo de objetivo, estudiando perfiles o reconociendo previamente la zona y demás. No me moelesté mucho en eso y solo había echado un ojo al perfil publicado en Wikiloc. 

No tenía idea de cómo se competía por allí ni el nivel que suele haber en la carreara. Iba a ser un entrenamiento, todo iba a ser una sorpresa.

Y MADRE MÍA SI LO FUE.


La semana previa a la carrera el entrenamiento había sido de esos en los que hay un poco de todo: Gym, series, bici, carrera continua… y un sólo día de descanso.

Llegó el sábado y para evitar prisas de última hora (ya sabes lo insoportable que soy con eso de llevar un poco todo al milímetro preparado), decidimos ir a por el dorsal el día anterior a Málaga y así poder salir de casa vestidos de gala trailrunnera.

Bueno, eso yo, porque mi compañero de baile es mucho más auténtico y las modas no van con él.

Aunque ¿quién sabe?, tal vez las implante. 

Desastre en acción 


Allí nos dieron el dorsal en seguida y al fin pude conocer a Juan Montes en persona, junto con parte de los responsables de la organización. Todos muy nerviosos pero se veía la ilusión en sus caras. Quedaban horas para su evento.



Recogiendo el dorsal con Juan Montes




El domingo salimos de casa y llegamos con media hora de antelación a la hora de salida. Aparcamos sin problema en el campo de futbol donde se ubicaba la meta y nos dirigimos al trote hacia la salida en el paseo  marítimo del Rincón de la Victoria.

Allí se agolpaban los 750 corredores que íbamos a presentarnos en la línea de salida.

Se echa de menos no cruzarse con amigos o caras de conocidas en las carreras, tal y como me pasa en las carreras de Madrid y el norte de España.

Chicos, ya estáis tardando en apuntaros a estas del sur para salir un poco del frio (bueno, eso a lo mejor el año que viene) y por supuesto para vernos por aquí, ¡que tiene su puntazo!


Antes de salir de casa rumbo al Rincón de la Victoria


No obstante, estoy convencida que a media que vayamos participando en carreras por Andalucía empezaremos a ver a los habituales de éstas y haremos buenas amistades. De la Capitana, ya nos hemos sacado varias.

En el arco de salida, a pesar de que vayas de que es un “entrenamiento más”, el dorsal y el ambiente hacen nacer una sensación extraña. Te sale eso del efecto dorsalhacerlo lo mejor que se pueda y quedar lo más alto de la clasificación posible.

La salida puntual y empezamos corriendo por el paseo marítimo a ritmo muy vivo, tanto que cuando llevamos un kilometro y medio me doy cuenta que tengo que bajarlo o me sacan de punto. Así que así lo hago y veo como la cabeza de carrera se alejan muuuuuuuchooo.

Comienza a subir por el río y empieza la verdadera Capitana:

Serrucho de subidas bien inclinadas y bajadas técnicas sin descanso. Perfecta para romperte las patas.

El entorno del recorrido esta seco, no sólo por la falta de lluvias, sino porque en agosto de 2015, la zona fue azotada por un incendio.

Las subidas, caminando ya que a mis piernas no les da para trotarlas, te ascendían a unas vistas espectaculares, y en las bajadas había que echarle un par… muy inclinadas y técnicas.

En el Kilómetro 7, cuando llevamos tan solo unos 400 metros positivos empiezo a darme cuenta de cómo se las gastan en la Capitana.

Comienza una bajada de unos 3 kilómetros. Unos tramos bien complicados.

Perfil IV Desafio Trail La Capitana

Creo que es en ese momento cuando se pone una chica a mi lado, a la tía se la ve disfrutar y encantada con la carrera. Joanna creo que se llamaba. Da la casualidad de que me conoce (imagino que por Face o por el blog) y empieza a dar voces diciendo “María José Payno, una de las mejores… bla, bla, bla…” (yo roja como un tomate por lo que decía y hasta me da vergüenza repetir las cosas buenas que decía, simplemente porque no es para nada la imagen que pretendo dar: soy una corredora popular que no se quiere comparar con nadie, solo quiere hacer la cosas lo mejor que puede pero para nada una de las mejores de España). Le intento aclarar que para nada soy como ella me está describiendo, que, tal y como demuestra la posición en la que me encontraba corriendo en ese momento, que soy una corredora más entre muchas. Exactamente igual que ella. Es entonces cuando me dice: “¿cómo yo? Si es la primera vez que subo una montaña”. Joroba, ¡pues como va la tía! Y dice que yo soy buena, ella es buenísima para ir a eso ritmo charlando y corriendo por el monte.

En fin, en estas carreras no soy mucho de hablar porque la intensidad no me lo permite, y ahora que trato más correr que caminar, intento reservar energía. Por ello quiero que me pase, pero Joanna se quedaba a mi lado. Es entonces cuando, disculpándome, le digo que me voy a volver a poner la música y a seguir mi ritmo. 

Joanna, siento si parecí un poco borde, pero es que no puedo mantener una charla así y correr a un ritmo exigente (al menos para mí). 

(Joanna y yo iríamos prácticamente a la par durante toda la carrera).

Una vez que volví a mi mundo con DJ Tiësto, comenzaba una nueva ascensión. Esperaba que tan sólo fueran unos 400 y pico. Para después acabar con una larga bajada, con algún repechin, hasta llegar a la meta.

LO ESPERADO NO TENIA NADA QUE VER CON LA REALIDAD.


Llevábamos un rato ya subiendo y mi reloj marcaba unos 12 kilómetros y 800 metros de desnivel positivo. Creo que ya lo tengo hecho. Sin embargo, como me comentaron los corredores que llevaba detrás, quedaba lo peor.

AQUÍ VIENE, AQUÍ VIENE:
EL PETADÓN DE LA RUBIA

Hacía mucho calor y yo sÓlo había cogido un flask de hidratación que, a pesar de ser de 500 ml, sólo lo había llenado unos 300 y para colmo no lo había ido rellenando en los avituallamientos por los que íbamos pasando.

Comienza ya la deshidratación que últimamente me persigue en todas las carreras que participo (A VER SI APRENDO YA DE UNA VEZ)

En esos momentos aún me queda líquido en el flask y le pego un chupito. 

Tras una bajada de esas “fáciles” de la Capitana, comenzaba una nueva ascensión. Un kilómetro de subida con inclinaciones entre el 30 y 40%. Esa que me pensaba yo que iba a ser la última subida para disfrutar de una bajada hasta la meta (madre mía lo que quedaba). Alcanzada la cima de esa subida empieza una bajada hasta el avituallamiento del km 15. Se escucha la fiesta que tenían allí preparada como de si la meta se tratara.

Pensaba que lo que quedaba no podía ser mucho más duro. Llevaba ya los 1.000 positivos (esto es lo que tienen la carreras de montaña, te sorprenden y hay que estar preparado para todo). Me quedan aún un par de sorbos en el flak (“¿para qué rellenar? Si 5,5 km es media hora corriendo por montaña…”). Bebo bien en el avituallamiento y continuo.

Un repecho: “bueno, es normal…”

Otro repecho: “no me habré fijado bien en el track de wikiloc”. Ya vamos por los 1.100 metros. ¿qué son 100 metros? Venga, que la meta está ya al finalizar la bajada que viene a continuación.

Casi ya en el kilómetro 17 aquello comienza subir ¡¡¡ooootra vez y muchoooooo!!!

Madre mía, qué calor, no me queda agua, estoy sudando como un pollo y si fuerzo mucho me va a dar un calambre en el femoral.

¡¡ Ayayayayyayayyyyy!!

 Pues sí, “ajo y agua”: comienza una subida de aproximadamente 200 metros en un kilometro de longitud. Se me hizo eterna y además veía como me empezaban a pasar todas. Madre mía, es en esos momentos cuando afloran todos los sentimientos negativos y ya lo único que quieres es llegar a la meta.

Pero la meta era como que no llegaba nunca y aquello no hacía más que subir.

En esa ultima subida, hay un voluntario del Club que también conocía y me anima y además me regala estas dos fotazos en las que vemos cómo lo estaba “sufriendo” la Rubia. Gracias Juan Olea por las fotos!


Aquí vemos como la chica de mi izquierda me va a dar un pasadón estupendo


A partir de ahí, sin líquido, y creyendo que ya no quedan avituallamientos, comienzo a pensar que no me van a dar las piernas para trotar lo que quedaba.

Sin embargo, en lo alto de otro repecho había un ángel que daba una gran noticia. Sin dejar de animar a voces a todos los participantes, una voluntaria nos dice que a 200 metros hay un avituallamiento líquido. Si no me engaña la memoria sería como en el km 18,5 aproximadamente.

Allí bebí y gracias a eso pude medio trotar los dos últimos km que quedaban hasta la línea de meta. Un trote rancio y dejando pasar a la gente. 

Solo lo pude animar tras subir el último de los escalones (sintiendo el calambre que amenazaba todo el tiempo) y ver a cómo te alegraban la llegada todos los familiares, amigos, voluntarios y personal de la organización hasta cruzar los últimos 300 metros que separaban hasta el arco de meta del IV Desafío Trail la Capitana y que crucé con una gran sonrisa y la sensación de haber hecho el trabajo o mejor que me dieron las piernas:

FUE EL MEJOR ENTRENAMIENTO DEL MES.

Resultado final:
2H:56’ para los 20,5 km y 1.350 metros de desnivel positivo finales. 11 de la clasificación femenina, 5ª Senior.

Trofeo de consolación: quedé la Tercera Senior porque los trofeos no eran acumulables entre sí, cosa que, desde mi punto de vista, no es muy justa, pero es el Reglamento de la Capitana quien manda.

Al ser quinta senior, ni se me pasó por la cabeza que podía optar a trofeo y tras estar un tiempo felicitando a la organización y compartiendo experiencias en esa increíble fiesta que tenían montada en meta, nos fuimos (Marbella está a una hora del Rincón de la Victoria y queríamos bebernos una cerveza sin miedo coger el coche).
 
Recién llegada a la meta de La Capitana
Durante el trayecto recibí un mensaje de Juan Montes (que no leí hasta que habíamos disfrutado Ivan y yo de nuestra recompensa en Puerto Banús) indicándome que había quedado tercera senior y que me había recogido el el trofeo. Desde luego no podía haber tenido mejor representante que él, pero Juan, que conste que me debes mi trofeo de La Capitana. Ya haremos el intercambio correspondiente de la camiseta Retos 2016 Trystrong&Ancaster Arquitectos.

Juan Montes representándome en el podio

Pues hasta aquí mi experiencia personal en esta gran carrera, un buen inicio de temporada, especialmente por poderla haber vivido y por lo que pude aprender de ella y espero poner en práctica mañana en I Álora Trail Sierra de Aguas:

Que las sorpresas están a la orden del día en el trailrunning, llevar más líquido y sales y acabar lo que mejor me den las piernas.

Y como contestaba a un buen amigo en su Pagina Oficial de Facebook Juan Carlos Fotografía (que os super recomiendo), La meta no es el final, yo espero que siempre vuelva a haber una línea de Salida.


¡Y a partir del lunes a darle al Paddle Surf (SUP o Stand up Paddle)! Nuevo deporte para cruzarlo con la bici y el trailrunning y del que pronto os voy a contar muchas cosas, entre otras los beneficios que tiene.

¡Trystrong ofrecerá cosas nuevas y diferentes!
Y  se avista nuevo proyecto de vida (junto con el de seguir formándome en Marketing digital) en el que soy parte integrante con un pequeño porcentaje.

¿PARTICIPASTE TÚ EN EL IV DESAFÍO TRAIL LA CAPITANA?
 ¿COMO GESTIONAIS VOSOTROS ESTOS PETADONES?

Cuéntame tu experiencia en esta gran carrera.